Guía completa para visitar Santa Eulalia en Ibiza
Lejos del bullicio de las famosas discotecas y beach clubs que cada año atraen a millones de turistas nacionales e internacionales que buscan experimentar la vibrante vida nocturna y la mejor música electrónica, Ibiza tiene otra cara más auténtica y tranquilla. Un buen ejemplo es Santa Eulalia del Río, conocida simplemente como Santa Eulalia. Este encantador pueblo costero es el lugar perfecto para quienes buscan disfrutar de unas vacaciones más relajadas, sumergirse en la cultura local y explorar un entorno natural y urbano lleno de encanto. Aquí, la tranquilidad se combina con el encanto ibicenco, ofreciendo a los visitantes una experiencia diferente, pero igualmente fascinante.
Cómo llegar a Santa Eulalia
Ubicada en la costa noreste de Ibiza, Santa Eulalia se encuentra a tan solo 20 kilómetros del aeropuerto, la principal puerta de entrada a la mayor de las Islas Pitiusas desde la península y el resto de Europa. El aeropuerto de la Isla Blanca ofrece conexiones con 78 destinos nacionales e internacionales a través de 40 compañías aéreas. Otra forma de llegar es en ferry desde varios puertos peninsulares como Barcelona, Valencia, Denia (Alicante), Palma de Mallorca, Maó (Menorca) y La Savina (Formentera), que tienen conexiones regulares con el puerto de Ibiza. Una vez en la isla, los viajeros disponen de varias opciones para desplazarse hasta este encantador pueblo costero: alquilar un coche, solicitar un taxi o utilizar el transporte público mediante las líneas de autobús L24, L12A/L12B y L13.
Qué hacer y qué ver en Santa Eulalia
Santa Eulalia es un destino que combina a la perfección patrimonio, tradición, historia y tranquilidad. La visita a este encantador pueblo costero puede comenzar en el Puig de Missa, un conjunto arquitectónico situado en lo alto de una colina. En su cima se alza una iglesia fortificada del siglo XVI, considerada una de las más bonitas de la isla, desde donde se pueden disfrutar de unas vistas panorámicas únicas de la bahía y las montañas. A pocos pasos de la iglesia, se encuentra el Museo Etnográfico de Ibiza, Can Ros, ubicado en una masía de 300 años de antigüedad.
Al descender del Puig de Missa, merece la pena pasear por el casco antiguo, con sus casas tradicionales encaladas, pequeños jardines y terrazas que transmiten la esencia de la isla. En el corazón de la plaza principal se encuentra la iglesia de Santa Eulalia. Muy cerca, la animada calle San Vicente, conocida como la calle de los restaurantes, es una parada obligada para degustar los platos típicos de la gastronomía local.
El recorrido continúa en el paseo marítimo, que bordea la playa urbana de Santa Eulalia, famosa por su arena blanca y fina y por sus aguas tranquilas y poco profundas, perfecta para pasar el día en familia o practicar deportes acuáticos. Siguiendo el paseo, se llega al puerto deportivo Marina Santa Eulalia, uno de los más destacados de Ibiza. Este enclave cuenta con un completo centro comercial con restaurantes, bares, cafeterías, tiendas y una variada oferta de servicios que lo convierten en un punto de encuentro tanto para visitantes como para residentes.
Qué hay cerca de Santa Eulalia
A solo 5 kilómetros de Santa Eulalia se encuentra el pueblo de Es Canar, conocido por su famoso mercadillo hippy de Punta Arabí, que cada miércoles reúne a visitantes de todo el mundo. Este es el mercado más grande de Ibiza, con más de 500 puestos donde artesanos y comerciantes ofrecen una variada mezcla de moda, bisutería, antigüedades, artesanía y originales creaciones. Todo ello en un ambiente animado y multicultural, ideal para dejarse llevar entre colores, aromas y música en directo. También merece una visita el emblemático mercadillo de Las Dalias, ubicado en el acogedor y pequeño pueblo de San Carlos, que en los años 60 se convirtió en la cuna del movimiento hippy de la isla.
Dónde alojarse en Santa Eulalia
Santa Eulalia es el tercer municipio más grande de Ibiza, solo por detrás de la ciudad de Ibiza y San Antonio. Su extensión y popularidad se reflejan en una amplia y variada oferta de alojamientos que se adaptan a todos los presupuestos, estilos de viaje y preferencias. Entre sus zonas más recomendadas sobresale Cala Llonga, un pintoresco enclave rodeado de pinares que combina comodidad, buena relación calidad-precio y proximidad a la playa. Aquí es posible encontrar desde complejos turísticos con todo incluido hasta apartamentos y aparthoteles. Uno de los establecimientos mejor valorados es El Pinar, un hotel de 3 estrellas que ofrece un ambiente relajado y acogedor, perfecto para quienes desean disfrutar de unas vacaciones tranquilas. Sus huéspedes, en su mayoría familias con niños y parejas que buscan descanso, destacan la ubicación, la amabilidad del personal, la limpieza y la amplitud de los apartamentos.


















