El metro de Estocolmo
Descubre el metro de Estocolmo, una galería de arte subterránea única y una de las visitas más originales que ver en Estocolmo durante un viaje a Suecia.
En nuestro viaje a Suecia, una de las visitas que más nos sorprendió en Estocolmo fue su metro. Aunque al principio pueda parecer simplemente un medio de transporte, el metro de Estocolmo es una auténtica galería de arte subterránea y, sin duda, una de las cosas más originales que ver en Estocolmo.
Muchas de sus estaciones están decoradas con pinturas, esculturas, mosaicos e instalaciones artísticas. Algunas parecen cuevas excavadas en la roca, otras están llenas de color y otras cuentan historias relacionadas con la naturaleza, la ciencia o la historia de la ciudad.
Por eso, si estás preparando un viaje a Suecia y vas a pasar unos días en la capital, te recomendamos guardar un rato para recorrer algunas de las mejores estaciones de Estocolmo. Es un plan diferente, fácil de hacer y perfecto para descubrir otra cara de la ciudad.
El metro de Estocolmo, mucho más que transporte público
El metro de la capital sueca, conocido como Tunnelbana, conecta gran parte de la ciudad y es muy sencillo de utilizar. Pero lo más especial es que muchas estaciones no son simples paradas de metro, sino espacios artísticos que forman parte de la identidad de Estocolmo.
Durante el recorrido vas cambiando de línea, bajando escaleras, esperando trenes… y de repente te encuentras rodeado de murales enormes, techos pintados, esculturas o paredes de roca llenas de color.
Es una forma muy cómoda de moverse por la ciudad, pero también una visita turística en sí misma. De hecho, recorrer el metro de Estocolmo nos parece uno de esos planes que no siempre aparecen al principio en las guías, pero que merece muchísimo la pena incluir en cualquier lista de qué ver en Estocolmo.
Las mejores estaciones de Estocolmo para visitar
Aunque hay muchas estaciones interesantes, estas son algunas de las mejores estaciones de Estocolmo para hacer una ruta por el metro y disfrutar de su lado más artístico.
T-Centralen, la estación más famosa del metro de Estocolmo
T-Centralen es una de las estaciones más importantes de la ciudad, ya que conecta varias líneas y se encuentra en pleno centro. Probablemente pasarás por ella más de una vez durante tu visita a Estocolmo.
La parte más bonita está en la línea azul, donde las paredes de roca están decoradas con tonos blancos y azules. Sus dibujos vegetales y sus formas suaves crean un ambiente muy especial, casi tranquilo, a pesar de estar en una de las estaciones más transitadas de la ciudad.
Es una parada perfecta para empezar una ruta por el metro de Estocolmo, sobre todo porque es céntrica, fácil de encontrar y muy representativa de lo que te espera en otras estaciones.
Kungsträdgården, una estación llena de historia y detalles
Otra de las estaciones que más nos gustó fue Kungsträdgården, situada muy cerca del parque del mismo nombre. Es una de esas estaciones en las que conviene no ir con prisa, porque está llena de detalles.
Sus colores, esculturas y elementos decorativos hacen referencia al antiguo jardín real que existía en esta zona de la ciudad. La estación mezcla arte, historia y un punto casi arqueológico, con rincones muy fotogénicos.
Para nosotros, Kungsträdgården es una parada imprescindible dentro del metro y una de las visitas más curiosas que ver en Estocolmo si quieres salirte un poco de lo típico.
Solna Centrum, una de las estaciones más impactantes
Solna Centrum es probablemente una de las estaciones más espectaculares del metro de Estocolmo. Nada más bajar, llama la atención su techo rojo intenso, que contrasta con las paredes verdes y crea una atmósfera muy potente.
La estación tiene un mensaje relacionado con la naturaleza, los bosques y la transformación del paisaje. En sus paredes se pueden ver escenas que invitan a fijarse con calma, más allá de la primera impresión visual.
Es una de las estaciones más fotografiadas y, en nuestra opinión, una de las mejores estaciones de Estocolmo. Si tienes poco tiempo para hacer una ruta por el metro, esta debería estar entre tus imprescindibles.
Rådhuset, una estación con aspecto de cueva
Rådhuset también forma parte de la línea azul y tiene un estilo muy característico. Sus tonos rojizos y anaranjados hacen que parezca una enorme cueva subterránea.
Lo bonito de esta estación es cómo el arte se integra con la propia roca. No se trata solo de paredes pintadas, sino de un espacio que aprovecha las formas naturales del túnel para crear una atmósfera muy especial.
Es una estación menos colorida que Solna Centrum, pero muy elegante y fotogénica. Además, se puede combinar fácilmente con otras estaciones de la línea azul como T-Centralen, Kungsträdgården o Solna Centrum.

Stadion, el arcoíris más famoso del metro
Stadion es una de las estaciones más conocidas del metro de Estocolmo. Está en la línea roja y destaca por su gran arcoíris pintado sobre un fondo azul claro.
La estación está relacionada con el Estadio Olímpico de Estocolmo y con los Juegos Olímpicos de 1912. A diferencia de otras estaciones más oscuras o dramáticas, Stadion resulta alegre, luminosa y muy fácil de reconocer.
Es una parada perfecta para incluir en tu recorrido si quieres ver una de las imágenes más famosas del metro de Estocolmo.
Tekniska Högskolan, ciencia y arte bajo tierra
Muy cerca de Stadion se encuentra Tekniska Högskolan, una estación dedicada a la ciencia, la tecnología y los descubrimientos.
Su decoración incluye formas geométricas, símbolos científicos y elementos relacionados con el conocimiento. Tiene un estilo muy diferente al de las estaciones excavadas en roca de la línea azul, por lo que aporta variedad a la ruta.
Nos pareció una estación muy original y recomendable, especialmente si quieres visitar varias estaciones sin limitarte solo a las más famosas.

Thorildsplan, la estación más diferente
Thorildsplan rompe bastante con la imagen clásica del metro de Estocolmo. Es una estación al aire libre y está decorada con mosaicos inspirados en los videojuegos clásicos.
Sus diseños recuerdan a los gráficos de 8 bits, con figuras sencillas y colores vivos. No es la estación más monumental, pero sí una de las más curiosas y divertidas.
Si te apetece ver algo distinto dentro de la ruta, Thorildsplan puede ser una parada interesante. Además, demuestra que el arte del metro de Estocolmo no sigue un único estilo, sino que cada estación tiene su propia personalidad.
Cómo visitar el metro de Estocolmo
Visitar las estaciones más bonitas del metro de Estocolmo es muy fácil. Solo necesitas un billete válido de transporte público. Una vez dentro del sistema, puedes moverte entre estaciones y bajarte en las que quieras, siempre respetando la duración del billete o del abono que estés utilizando.
Lo más recomendable es dedicar entre una hora y media y tres horas, dependiendo de cuántas estaciones quieras ver y de cuánto tiempo quieras pasar en cada una.
Una ruta sencilla para descubrir algunas de las mejores estaciones de Estocolmo podría ser:
T-Centralen → Kungsträdgården → Rådhuset → Solna Centrum → Stadion → Tekniska Högskolan → Thorildsplan
Con esta ruta tendrás una buena muestra de estilos diferentes: estaciones excavadas en roca, colores intensos, referencias históricas, ciencia, arcoíris y hasta videojuegos.
Consejos para recorrer el metro de Estocolmo
Para disfrutar más de la visita, lo mejor es evitar las horas punta. A media mañana, a primera hora de la tarde o por la noche suele haber menos gente, lo que permite moverse con más tranquilidad y hacer fotos sin molestar.
También conviene llevar el mapa del metro descargado o consultar las líneas antes de empezar. Aunque el transporte público de Estocolmo funciona muy bien y está bastante bien señalizado, algunas estaciones tienen varios niveles y es fácil despistarse un poco.
Otro consejo importante es tomárselo con calma. No hace falta ver todas las estaciones decoradas. Es mejor elegir unas cuantas, disfrutarlas bien y combinarlas con otros planes por la ciudad.
Y, por supuesto, recuerda que sigue siendo transporte público. Hay que respetar a las personas que lo utilizan a diario, no bloquear los pasos y tener cuidado al hacer fotos en los andenes.
¿Merece la pena visitar el metro de Estocolmo?
Sí, merece muchísimo la pena. Después de recorrer varias de sus estaciones durante nuestro viaje a Suecia, creemos que el metro de Estocolmo es una de las visitas más originales de la ciudad.
No sustituye a otros lugares imprescindibles como Gamla Stan, los museos, los miradores o los paseos junto al agua, pero añade una experiencia completamente diferente. Es un plan cómodo, económico y perfecto para hacer incluso si el tiempo no acompaña.
Además, permite descubrir una parte muy interesante de Estocolmo: su forma de integrar el arte en la vida cotidiana.
El metro, una visita imprescindible en un viaje a Suecia
Cuando pensamos en un viaje a Suecia, normalmente imaginamos paisajes naturales, ciudades ordenadas, arquitectura nórdica y rincones con mucho encanto. Pero Estocolmo también sorprende bajo tierra.
El metro de Estocolmo es uno de esos lugares que demuestran que una ciudad puede cuidar incluso los espacios más cotidianos. Por eso, recorrer sus estaciones más bonitas nos parece una experiencia muy recomendable para cualquier viajero.
Si estás organizando tu escapada y buscas qué ver en Estocolmo, no te quedes solo en la superficie. Baja al metro, prepara la cámara y disfruta de una de las galerías de arte más originales de Europa.

















